Usos amorosos de la Villa de Biar

En el año 1965 Pier Paolo Pasolini filmaba en Italia Comizi d’amore (Encuesta sobre el amor), la película comenzaba preguntando a niños en las calles de Sicilia o Milán si sabían cómo nacían los niños. Las contestaciones eran graciosas, inocentes y erradas en su mayoría, y ponían luz sobre el desconocimiento en materia sexual de un país que desde el final de la Segunda Guerra Mundial se había situado como uno de los grandes referentes culturales mundiales.

En esos momentos las respuestas en España hubieran sido muy similares, la diferencia radicaba en que en esos momento en España no hubiera sido posible realizar esta película.

En 1962 accede al gobierno Manuel Fraga como ministro de Información y Turismo, encargado de maquillar las leyes de censura para presentar a la opinión pública internacional un aperturismo y una democratización irreal, cuatro años después aparece la Ley de prensa e imprenta, que siguiendo a Lampedusa aplica la máxima de «Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie».  La ley ya en su artículo segundo establecía los límites a la libertad de expresión entre los que se encontraban: «la salvaguardia de la intimidad y del honor personal y familiar».

En este contexto de los años sesenta del pasado siglo llegaron a la edad del amor muchos vecinos de Biar, la primera generación nacida durante el franquismo y criada según los dictados del nacionalcatolicismo. Una generación a la que se le ocultaba todo: la Guerra Civil, el pasado, la libertad, la cultura, el mundo exterior y también y como no, el sexo.

Resulta paradójico que en un régimen social que sitúa a la familia como centro gravitacional, se empeñara de forma tan radical en ocultar la forma biológica en la que se crea la materia prima de la familia: el sexo. 

La familia, la familia numerosa, muchos niños, pero el desconocimiento de cómo se constituyen los núcleos familiares, los noviazgos, los matrimonios, la concepción, embarazo, parto y educación familiar posterior, eran agujeros negros en la formación tanto de los hombres como de las mujeres españolas.  El sexo, pero también el amor eran asuntos sobre los que no se hablaba, no solo era impensable encontrar en las escuelas contenidos curriculares sobre materias sexuales, sino que en el seno de las propias familias nunca se daba una transmisión de conocimiento de padres a hijos sobre sexo o sobre amor.

He presentado un proyecto a un programa europeo gestionado por la Universidad de Aix-Marseille en Francia para reeditar una Encuesta sobre el amor en villas mediterráneas, se trata de un estudio que tendrá lugar en las regiones de Marsella (Francia), Nápoles (Italia), Orán (Argelia) y Valencia. Es en este marco en el que he comenzado a hacer una serie de entrevistas en Biar. Estoy hablando con personas nacidas en la década inmediatamente posterior a la Guerra Civil Española, sobre sus usos amorosos, sobre como llegaron al amor y al sexo, sobre sus expectativas, vivencias y reflexiones personales.

Presento ahora unas primeras aproximaciones a lo que he escuchado en las primeras entrevistas, me gustaría que la lectura del presente artículo animase a más vecinos del pueblo a hacerme partícipe de su historia.  Las entrevistas quedan en el más absoluto anonimato. No se utilizará el nombre de ninguno de los participantes, ni imágenes, ni referencia alguna.

 

ASUNTOS AMOROSOS

 

Una de las imágenes más icónicas del pueblo de Biar es la obra pictórica de Lorenzo Aguirre de 1935 Remat de casament, en la que se describe el acto festivo - administrativo de consolidación de una relación amorosa en el momento anterior al matrimonio eclesiástico.  En esta imagen se pueden encontrar elementos que describen lo social, lo familiar, lo contractual o lo económico dentro del matrimonio, pero no lo amoroso.  Este acto jurídico estaba claramente descrito y definido, se establecían claramente las relaciones económicas que surgían de un casamiento, los dos componentes de un matrimonio sabían cuales eran sus obligaciones y derechos legales y pecuniarios pero no se les instruía en lo emocional o sexual. 

 

Cuando se pregunta a personas que ahora están en los sesenta sobre cuales son a su entender los asuntos de los que se compone el amor citan: cariño, compromiso, noviazgo, matrimonio, hijos, familia, decencia, honra, compañero o relación.  El pudor hace que solo ante la insistencia se señale el sexo.  

 

El noviazgo

 

Los nacidos en la década de los cuarenta iniciaron sus noviazgos hacia finales de los cincuenta o ya en los sesenta.  Las circunstancias económicas, sociales y políticas habían variado sustancialmente desde su nacimiento.  Era una generación escasa, la Guerra Civil y la dureza de la Posguerra, supusieron una baja tasa de natalidad para esta década, en un país empobrecido la inmigración exterior era inexistente, con lo que el aporte poblacional era absolutamente nativo. El proceso que sí se había iniciado era el éxodo del campo a la ciudad, con lo que las zonas rurales además de la merma poblacional que supuso la contienda, sufrieron la emigración de muchos de sus jóvenes.  Lo que sí se había equilibrado era la relación entre la población masculina y femenina, ya era pareja nuevamente.

En un contexto de mejora económica y de una inicial relajación de las presiones sociales y políticas las parejas iniciaban sus noviazgos en un tiempo nuevo. Pero no tanto, la influencia familiar, las costumbres, y la Iglesia mantenían su impronta en los primeros escarceos amorosos.

Decencia y honra. Ambos eran patrimonios familiares. Coneptos inscritos a cincel en las conciencias de los novios, pero que incidían especialmente en las mujeres. 

En Biar los noviazgos empezaban a temprana edad, eran habituales a partir de los quince años, pero eso no significaba una formalización pública inmediata.  Podían pasar incluso varios años antes de que se dieran a conocer a familias y vecinos.  En estos momentos la escuela regida por la Ley de escolarización primaria de 1945 que solo establecía obligatoriedad desde los 6 a los 12 años, imponía su gratuidad y la separación de sexos, así como el uso preceptivo de la lengua castellana en todo el territorio nacional, aunque en muchos casos se mostraba muy laxa en su cumplimiento.  Por lo que los institutos o colegios no eran los lugares donde los jóvenes establecían conocimiento mutuo.  Era más frecuente que los futuros novios se conocieran en el trabajo o través de las familias. Este hecho supone que desde el principio se establecieran intermediaciones, familiares o sociales, hay que remarcar la dificultad que tenían los enamorados para establecer intimidad alguna.

Cuando he interrogado a los biaruts sobre cómo se vivía el noviazgo, varias respuestas incluyen la palabra decepción.  Decepción por el derrumbe del mito del romanticismo; decepción por la imposibilidad de hacer del amor una relación a dos; decepción por el descubrimiento del ser real en el ser amado y en definitiva porque las expectativas creadas por la literatura o por la filmografía raramente era correspondidas por el mundo real.

Y de forma general encontramos mucha falta de información.  En el aspecto sexual absoluta. Las mujeres confiaban que los hombre tenían los conocimientos necesarios, ellas llegaban, en la mayor parte de los casos, sin saber nada de sexo, y ellos en un porcentaje alto llegaban igual.  A lo que hay que añadir que además del desconocimiento, la dificultad para conseguir métodos anticonceptivos era grande.  Y después: la honra; la custodia de la honra familiar hacía el resto.  La posibilidad de un embarazo alejaba las relaciones sexuales naturalizadas, por lo que el matrimonio era la vía para llegar al sexo, el noviazgo era un periodo largo, artificial y lleno de inconvenientes pasados los primeros momentos.

 

La homosexualidad

 

El Informe Kinsey [1] establece que aproximadamente un 37% de los hombres han tenido alguna vez un orgasmo provocado por el contacto con otro hombre, y estadísticas más recientes cifran entre un 3 y un 6% el porcentaje de homosexuales en cualquier población o sociedad, sin embargo hasta ahora no he podido entrevistar a nadie en Biar que se declare homosexual, o declare haber tenido alguna experiencia de este tipo. 

La Ley de vagos y maleantes fue una ley del código penal español de 4 de agosto de 1933, referente al tratamiento de vagabundos, nómadas, proxenetas y cualquier otro elemento considerado antisocial y que fue posteriormente modificada por la dictadura franquista en 15 de julio de 1954 para reprimir a los homosexuales. Establecía que:

«Artículo sexto. -Número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:

a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás.

b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.

c) Sumisión a la vigilancia de los delegados.»

Resultaría interesante para este estudio contar con testimonios de personas de Biar.

 

El matrimonio

 

Es la institución que ha funcionado como piedra angular del amor durante siglos en las sociedades judeo - cristianas.  El matrimonio no es consustancial a las sociedades humanas, ni tan siquiera la monogamia, griegos clásicos, musulmanes, aborígenes australianos, culturas americanas precolombinas o africanas han organizado sus sociedades sin esta institución.  Pero en una sociedad católica exacerbada como la española de la posguerra y en un entorno rural como el de Biar en la década de los sesenta del siglo XX, el matrimonio era el destino del amor.

Destino e inicio, fin del amor conyugal y principio del filial.

El amor era algo entregado a la mujer con forma de regalo que se convertía en un contrato de esclavitud.  El Código Civil Español establecía:

 

TITULO IV

Del matrimonio

CAPÍTULO PRIMERO

DISPOSICIONES GENERALES

Sección cuarta.

De los derechos y obligaciones entre marido y mujer

—«El marido debe proteger a la mujer, y ésta obedecer al marido.»

«La mujer está obligada a seguir a su marido donde quiera que fije su residencia. Los Tribunales, sin embargo, podrán con justa causa eximirla de esta obligación cuando el marido traslade su residencia a ultramar o a país extranjero.»

—«El marido es el administrador de los bienes de la sociedad conyugal. […]

—«El marido es el representante de su mujer. Esta no puede, sin su licencia, comparecer en juicio por sí o por medio de Procurador.  […]

—«Tampoco puede la mujer, sin licencia o poder de su marido, adquirir por titulo oneroso ni lucrativo, enajenar sus bienes, ni obligarse, sino en los casos y con las limitaciones establecidas por la ley.»

—«Son nulos los actos ejecutados por la mujer contra lo dispuesto en los anteriores artículos, salvo cuando se trate de cosas que por su naturaleza estén destinadas al consumo ordinario de la familia, en cuyo caso las compras hechas por la mujer serán válidas. Las compras de joyas. muebles y objetos preciosos, hechas sin licencia del marido, sólo se convalidarán cuando éste hubiese consentido a su mujer el uso y disfrute de tales objetos.»

—«Podrá la mujer sin permiso del marido:

              1º Otorgar testamento.

              2º Ejercer los derechos y cumplir los deberes que le correspondan respecto a los hijos legítimos o naturales reconocidos que hubiese tenido de otro, y respecto a los bienes de los mismos.

—«La mujer gozará de los honores de su marido, excepto los que fueren estricta y exclusivamente personales, y los conservará mientras no contraiga nuevo matrimonio.»

 

Y jurídicamente respecto a la familia todo eran términos muy similares, la patria potestad de los hijos, las decisiones económicas o cualquier otro aspecto de la vida común eran otorgadas siempre al hombre.

En este aspecto los matrimonios suponían un triunfo masculino, a los que la resistencia femenina debía de constituirse titánica para llegar a un status de igualdad aceptable. 

Al igual que en el noviazgo, en Biar, la ignorancia era la principal característica que aunaba a hombre y mujer.  Ambos llegaban sin formación, aunque aquí son muy interesantes los llamados Cursillos matrimoniales que se impartían en la parroquia, merecen un capítulo aparte en una futura publicación.

Sin embargo en el matrimonio las interferencias familiares eran mucho mayores y por otra parte la actitud masculina reclamando sus prerrogativas con mucha más fuerza hacían de él un extraño espacio de convivencia. 

El divorcio ilegal y el estigma que marcaba a los separados, convertía en ocasiones el matrimonio era esa Cárcel de amor[2], una cárcel que, si bien, era explícitamente más dura para las esposas, no era inocua para el marido.

 

Gracias

 

Quisiera agradecer a las personas que ya han participado en esta encuesta el que me hayan cedido parte de su intimidad para el difícil cometido de hacer investigación y conocimiento.

Este artículo no es más que una breve declaración de intenciones, me gustaría contar con un espectro más amplio que me permitiese no solo elucubrar sino también extraer conclusiones contrastables, y en algún momento, y ya con otra estructura plantear la elaboración de una película en la que la Encuesta sobre los usos amorosos de la villa de Biar de noticia a las futuras generaciones de cómo fue la vida sentimental de un pueblo ibérico de montaña.

 

 

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

 

Brenot, Philippe

Les Hommes, le sexe et l'amour, Ed. Les Arènes, 2011

Les Femmes, le sexe et l'amour, Ed. Les Arènes, 2012

Deleuze, Gilles et Felix Guattari 

L’Anti-Edipe: capitalisme et schizophrénie, Ed. Minuit, Paris, 1972

Foucault, Michel

Histoire de la sexualité, 1. La volonté de savoir (1976) / Historia de la sexualidad, 1: La voluntad de saber, Siglo XXI, 2005

Histoire de la sexualité, 2. L’usage des plaisirs (1984) / Historia de la sexualidad, 2: El uso de los placeres, Siglo XXI, 2005

Histoire de la sexualité, 3. Le souci de soi (1984). /Historia de la sexualidad, 3: La inquietud de sí, Siglo XXI, 2005

Lacan, Jacques

De los nombres del padre, Editorial Paidos, 2005

Martín Gaite, Carmen

Usos amorosos de la postguerra española, Editorial Anagrama, 1994

Mossuz-Lavau, Janine

La Vie sexuelle en France: une enquête inédite : des hommes et des femmes racontent comment ils font l'amour aujourd'hui, Paris, Éditions de La Martinière, 2002

Les Lois de l’amour: les politiques de la sexualité en France: 1950 - 2002, Paris, Petite bibliothèque Payot, 2002

Pasolini, Pier Paolo

Comizi d’amore, Prod. Arco Film, 1964

Preciado, Paul B.

Manifest Contra-sexual, Edit. Guillaume Dustan, 2000

Testo yonqui, S.L.U Espasa, 2008

Siguan, Miguel

Del campo al suburbio, CSIC, 1957

 

 

 

 

[1] Publicación: Comportamiento sexual del hombre (1948) y Comportamiento sexual de la mujer (1953). Estudio realizado entrevistando a más de 20.000 hombres y mujeres por Alfred C. Kinsey y Wardell Pomeroy entre otros.

[2] Novela de Diego de San Pedro del siglo XV, se nos muestra las penas del joven Leriano y su amada Laureola