1972. Los Juegos del Espinario. Ignacio Gómez de Liaño


  • Arte
Lugar: 
Museo arte contemporáneo de Ibiza
MACE - 11 de marzo a 5 de junio de 2006
Ibiza Baleares
España
Año: 
2016

En la novela autobiográfica El Sótano de Thomas Berndhard, el protagonista, una mañana de camino al liceo decide cambiar su ruta, y en lugar de dirigir sus pasos por la misma senda de todos los días camina en sentido contrario, llega a un barrio obrero de Saltzburgo, encuentra una pequeña tienda de ultramarinos en un sótano, allí pide trabajo y allí cambia su vida, abandona sus estudios y trabaja como mozo, entra en otra realidad posible, amplía su horizonte vital de forma inesperada y experimenta, y todo ello porque una mañana dirige sus pasos en otra dirección.

El 14 de marzo de 1972 Ignacio Gómez de Liaño es suspendido de empleo y sueldo de su asignatura en el Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Madrid, por negarse a dar el nombre de un alumno que había protagonizado una acción reivindicativa / poética / política durante una de sus clases. A partir de este momento y tras su participación en los Encuentros de Pamplona, decide exiliarse en Ibiza.

En el verano de 1972 se instala en el campo ibicenco iniciando una etapa de experimentación. Experimentación que es especialmente fructífera en el campo de la poesía, pero que sirve de base a posteriores relatos novelados y a sus planteamientos filosóficos.

En las plazas de Ibiza recoge relatos con los que construye el Juego de las Salas de Salas, que aparece en su novela Musapol y es el antecedente de su obra Los juegos del Sacromonte, cuya idea, según el autor surge «en Ibiza el 6 de julio de 1974, cuando acababa de recoger en Correos una carta de Javier Ruiz». Los otros relatos de Ignacio Gómez de Liaño, como Arcadia o Extravíos, son también deudores de la experiencia / experimentación ibicenca.

En el Yantra de Ibiza, obra importante de este momento, aparecen elementos que van a ser fundamentales en toda su producción: el orientalismo, los números, las cartografías, el rito, lo hermético, la reflexión filosófica y lo místico.

Explora la poesía en sus múltiples posibilidades: poesía de acción, poesía pública, poesía visual. Incorpora a nuestro país las corrientes más avanzadas que están circulando en Europa, incorpora sus vivencias anteriores y sobre todo construye una obra de difícil clasificación. Su producción se caracteriza porque contiene múltiples fuentes y múltiples formas, combina elementos que anteriormente constituían géneros, y su obra se construye de forma muy novedosa a partir de la experimentación en la Isla: la isla de la experimentación.

En palabras de Ignacio Gómez de Liaño: «La exposición 1972 – Los juegos del Espinario consiste en el itinerario de un viaje que, mediante diferentes juegos o focos de índole poético-experimental, conduce al viajero a su punto de destino, la Distracción, representada por El Espinario, cuya figura preside la fuente central del Jardín de la Isla del Real Sitio de Aranjuez, lugar de los reflejos y las especulaciones, de las diversiones y las reflexiones a que ha ido dando lugar el Jardín en la mente del Niño (el Espinario) hasta quedar distraído de todo mientras se extrae la espina que, en sus andanzas por el jardín, se ha clavado en la planta del pie. Las obras expuestas muestran así las diferentes versiones del mundo (eso es divertir) hasta que una espina (el acontecimiento) se clava en la planta del pie, lo que obliga al espectador a pararse (fase de ensimismamiento) y, mientras se quita la espina que le retiene, se olvida de todo, se queda distraído, pasando así de la diversión a la distracción

En esta muestra encontraremos una heterodoxa producción poética de fechas cercanas a 1972, algunas de ellas se han vuelto a representar y filmado. Se exhibe poesía visual; pero también documentación y correspondencia con relevantes poetas y autores internacionales; obra pictórica de artistas con relaciones muy marcadas con Liaño como: Elena Asins, Manolo Quejido o Lugán entre otros; proyectos desarrollados en el Centro de Cálculo que suponen la incorporación de la computación a la creatividad; y también instalaciones o juegos.